Ganarle a Newells ya es un clásico.
El domingo de 14 mayo, comenzó con la tapa de los
diarios palpitando la fecha de los clásicos, del torneo de primera división
2017, esa mañana gris tenía sabor a mates, nerviosismo, ansiedad y pasión, creo
que el 90% de los rosarinos percibimos esa sensación en todo el cuerpo, juro
que en otras partes del país no lo sienten de esta forma, el clásico Nob-
Central, Central- Nob es único e incomparable. Como es de costumbre todos los
flashes informativos de la tele exponían, las posibles ya casi confirmadas
formaciones de ambos equipos, los comentarios, opiniones de los hinchas y
prediccionaban resultados, un empate y todo tranquilo, algunos inclinaban la
cancha para el canalla y otros a favor del club del parque, pero el veredicto
final lo daría el minuto 90 del partido.
Llegada las 12 del mediodía, la tradición de clásicos
jugados de visitante se hacía presente, todos los colores se reunieron en la casa
de la abuela, ella centralista, el abuelo leproso, eso no importa, lo hermoso
es juntarse a ver el partido, comer hablando de fútbol, hacer sobremesa todos
hablando de encuentros pasados, estadísticas, ex técnicos, jugadores
emblemáticos, hasta quién era el más lindo, Musto o Dominguéz?, eso tampoco
importa, lo importante es que faltaban
10 minutos para el gran duelo.
El living ya estaba preparado para vivir 90 minutos de
pura locura rosarina, todos frente al televisor, la pantalla mostraba las
tribunas pintadas de color rojo y negro, y luego formando el equipo local, Pocrnjic
en el arco, Escobar, Domínguez, Moiraghi, Paz, Amoroso, Sills, Quignón, Rodríguez,
Formica, Scocco, el dt Osella. Del otro lado de la cancha el equipo auriazul se
paraba con Rodríguez en el arco, Ferrari, Leguizamón, Pinola, Menosse, Carrizo,
Musto, Colman, Camacho, Gutiérrez, Ruben, el dt Montero. El árbitro Federico
Beligoy inició el juego con un fuerte pitido de silbato, el estómago se contrajo por los nervios, y las uñas ya iban directo a boca. Con la camiseta azul y
amarilla apretada entre las manos la pelota se echaba a rodar por el césped del
campo de juego, a los 56 segundos del comienzo Formica disparaba al arco sin
lograr el gol; el mejor juego “canalla” dio sus frutos en su primera llegada
clara, a los 9 minutos, Carrizo le pegó de derecha y marcó el primer golazo de
la tarde, para que 21 minutos después Marco Ruben anotara con un soberbio
cabezazo el 2do gol de la contienda, el primer tiempo se fue con 2 a 0 a favor de
la visita. La alegría desbordaba todo mi ser, pero no hay que cantar victoria
antes de tiempo, tome agua y espere al 2do tiempo.
El complemento comenzó con una sonrisa seguramente de
todos los televidentes guerreros, hinchas de Rosario Central, la segunda mitad
se jugaba con los dientes apretados, se podía observar a algunos simpatizantes
del club del palomar retirarse lentamente del estadio, hasta que a los 43 la
pelota le cayó a Mauro Formica quien no dudo y pateó de zurda al arco del Ruso
Rodríguez, marcando el gol de descuento para el equipo rojinegro; cuando al 3er
minuto de los 4 que adicionó Beligoy , el “Loncho” Ferrari se la metió larga a
Herrera por la derecha y el “Chaqueño” picó, le ganó la espalda al cierre de
Moiraghi y fusiló al arquero de derecha y la clavó en el medio del arco para
definir un clásico rosarino vibrante. El grito de gol se escuchó en toda la
ciudad, el silencio y la desazón colmó las tribunas del coloso del parque.
Faltando sólo un minutito la hinchada de Nob, hizo suspender el partido,
mostrando la hilacha y digna de un equipo chico, mientras que los jugadores
Canallas festejaban en el medio de la cancha al canto de No Abandones, No
abandones…, esquivando proyectiles que venían de la popular y de las plateas,
llenas de tristeza y rabia por la cruel derrota.
Del otro lado de la pantalla estábamos nosotros llorando
y gritando como locos, felices por el triunfo de Central. El abuelo con cara
larga y se acercó a la abuela y la felicitó por la hazaña de su equipo, ella le
preguntó si quería mates y sacó los pastelitos. Ahora la tarde tenía gusto a
mates, pastelitos de membrillo y a Victoria Canalla.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario