lunes, 31 de julio de 2017

Posteo 5: Crónica política

El escrutinio definitivo confirmó la victoria del PJ sobre Cambiemos

El recuento definitivo de las PASO de Santa Fe, para diputados nacionales, confirmó el triunfo por un escaso margen del Frente Justicialista, que con sus tres listas, llegó a 516.803 votos superando a Cambiemos, que sumó 500.832 sufragios.
Voceros de la Junta Electoral informaron que el Frente Justicialista, que se nutrió de las listas encabezadas por el kirchnerista Agustín Rossi, sumó 321.188 votos; la ex jueza Alejandra Rodenas unos 180.181 y la Pablo Di Bert, 15.434 votos.
Por otra parte Cambiemos, fue a las PASO con lista única, sumo con la nómina encabezada por Albor Cantard unos 500.832 votos.
El Frente Progresista, que llevó encabezando la boleta al ministro de la Producción, Luis Contigiani, alcanzó los 178.536 sufragios y la lista de María Eugenia Smuck, unos 42.192 votos.
Luego se ubicaron Unite por la Libertad y la Dignidad, cuya lista más votada fue la del concejal rosarino Jorge Boasso (114.923), Un Proyecto Santafesino (78.172), Partido Popular (65.008), Ciudad Futura (55.796), Frente Social y Popular (54.116) y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (39.848).
Con esos resultados, prácticamente no hubo variaciones respecto del escrutinio provisorio, que con el 97,97 por ciento de las mesas escrutadas dio una diferencia entre justicialistas y Cambiemos de 13.395 votos, mientras que en el definitivo los dos principales frentes estuvieron separados por 15.971 votos, en el tercer distrito electoral del país con 2.715.807 votantes habilitados.
La paridad entre el Frente Justicialista y Cambiemos se explica también en la distribución territorial, ya que ganaron en 9 departamentos cada uno, mientras que el restante quedó en manos del Frente Progresista, el gran perdedor de las PASO.
En la provincia también hubo 75.510 votos en blanco (3,87 por ciento) y 104.040 votos nulos (5,33 por ciento), por lo que sumados superan cómodamente a la cuarta fuerza electoral.
Otra de las lecturas posibles es el aporte individual que cada lista realizó a los diferentes frentes y allí la de Cantard (500.832) obtuvo una buena diferencia sobre la de Rossi (321.188), pero el aporte de la tercera nómina más votada (Rodenas, con 180.832) emparejó la elección y permitió un triunfo peronista.
Los departamentos de mayor peso en Santa Fe también se repartieron entre los dos principales frentes: en Rosario el Frente Justicialista se impuso con 215.897 contra los 158.946 de Cambiemos, mientras que en el departamento La Capital ganó el oficialismo nacional con 97.132 votos, mientras que el peronismo obtuvo 77.200.

En el distrito santafesino, el tercero del país en volumen electoral con 2.715.807 votantes habilitados, el PRO pondrá en disputa tres bancas (las de Laspina, Scaglia y Ricardo Spinozzi); la UCR una (Mario Barletta); el socialismo dos (Hermes Binner y Ciciliani); el Partido Demócrata Progresista una (Ana Copes) y el justicialismo dos (Josefina González y Eduardo Seminara).

jueves, 20 de julio de 2017

Posteo 4: Crónica cultural

Barrio Inglés
Introducción: ubicación, diferencias arquitectónicas.
Historia: fundación, clases sociales, primeras instituciones, transformaciones, deterioro y falta de preocupación por parte del municipio, misterios que esconde.

El barrio Inglés está ubicado en el distrito norte, en el área que rodea las construcciones de la empresa NCA y al parque Scalabrini Ortíz. Para ser más precisos comienza donde nace la Av Alberdi y la calle Central Argentino, que lo separa de los terrenos del Alto Rosario.
El llamado barrio de los ingleses ocupa un territorio de dos manzanas irregulares. Sus casas poseen diferencias arquitectónicas muy marcadas, una de tipo dúplex con patios delanteros y traseros, y la otra tipo conventillo con un gran bloque con 24 departamentos de planta alta y baja, a los que se accede a través de una galería de circulación.
El barrio fue fundado aproximadamente en 1864 por el ingeniero Fisher (quien años más tarde fundó el barrio Fisherton). Fue construido para el personal del ferrocarril Argentino, que en ese entonces era británico y estaba en un proceso de crecimiento y expansión.
 La sociedad inglesa se caracteriza por ser de tipo clasista, lo que llevó a que complejo habitacional se dividiera en dos: el Batten Cottage, destinado para los niveles jerárquicos y admistrativos, y el Morrisson Building para los obreros especializados. Éstos se separaban entre sí por calles de tierra, que hasta en la actualidad siguen presentando quejas de los vecinos por el barro que se produce con las lluvias, ya que las convierten en intransitables.
A la altura de Alberdi al 100 se construyeron la primera escuela de Thomas Robert, que también era la iglesia ánglica con el reverendo Blar. Luego el 24 de diciembre de 1889 se convertiría en el Central Argentine Railway Club, primer nombre que recibió el club Rosario Central, actualmente en esta antigua línea de edificación se ven brillar los colores azul y amarrillo. Unos metros aledaños le dieron lugar al Organismo Nacional de Bienes Ferroviarios (ONABE), que hoy muestra una triste imagen con sus vidrios rotos y una bella ventana en ruinas, al lado se encuentra el Centro de Jubilados y Pensionados Nacionales Ferroviarios.
En 1905 el ferrocarril comenzó sus maniobras de demolición para poder expandirse.
Recorriendo las calles de este histórico barrio se puede visualizar la conservación de las casas en buen estado, por otra parte brinda un aspecto de deterioro y casi en ruinas. Entre las opiniones de sus actuales habitantes podemos resaltar aquellos que aman su lugar de morada y otros descalifican su aspecto, denominándolo como una villa miseria.
Algunos propietarios cuentan que las viviendas mejor cuidadas son las del Batten Cottage, quienes aseguran haber podido mantener casi en su totalidad la esencia de la arquitectura inglesa de origen, como las chimeneas, las aberturas, los pisos y los techos de chapa. Algunas de ellas han sufrido alteraciones como garajes, y cambios de ventanas y puertas. Los vecinos del lado jerárquico del barrio sólo reclaman por árboles.
Dichos moradores pagan una cuota mensual al ONABE para convertirse en dueños legítimos de sus hogares.
El Morrison Building en cambio expone la falta de conservación casi completa, sus habitantes presentan quejas de que la municipalidad les pone trabas para poder arreglar algo, esta situación dejar un espacio abierto para ciertos interrogantes, por ejemplo: por qué será que ponen trabas, o impedimentos?, para que la gente se canse y se vaya, y así poder vender los terrenos a las grandes constructoras, y empresas edilicias?, o tal vez es sólo falta de interés?.
El parque Scalabrini Ortíz bajo sus hermoso verde, puede guardar secretos históricos de aquella vida social del S.IXX. Los arqueólogos quizás puedan rescatar algo la interesante historia rosarina.