En la ciudad de Rosario existe un
porcentaje considerable de niños con una marcada tendencia a la falta de
consumo de agua. Con el paso del tiempo, este hábito de consumo de agua se ha
reducido altamente, al punto de suprimir por completo esta acción de sus vidas
cotidianas.
Esta investigación tiene como
objetivo detectar las causas que influyen en esta problemática, tomando como
objeto de estudio un grupo determinado de niños de la zona norte de la ciudad
de Rosario, que abarcan entre 6 a 10 años.
El agua es unos de los elementos
esenciales y fundamentales para llevar a cabo una vida saludable, tanto en
niños como adultos en cualquier parte del mundo. En Argentina el consumo de
agua ha pasado a un segundo plano de manera alarmante.
De acuerdo con una investigación
internacional realizada por Euromonitor International en 2015, en promedio los
argentinos bebemos 113 litros de gaseosas y jugos per cápita al año. Esto nos
posiciona en el quinto lugar a nivel mundial en consumo de bebidas azucaradas.
Beber refrescos en exceso tiene
dos principales consecuencias negativas en la salud. Por un lado, la más
evidente es la que se deriva del exceso de azúcar en sangre que puede generar
obesidad y diabetes del tipo 2, entre otras enfermedades. Pero también hay un
segundo problema generado por esto, y es que al tomar bebidas azucaradas se
deja de lado la hidratación diaria necesaria. Consumir agua de manera pura permite
al cuerpo la absorción de los minerales que esta tiene pero si está contaminada
con azúcar se pierden esas propiedades.
Esta problemática afecta
principalmente a los más chicos, quienes forman sus hábitos de consumo sobre
todo de acuerdo con lo que sus padres les inculquen en su casa.
Según estudios realizados, los
niños y son quienes más consumen gaseosas y bebidas azucaradas. Entre el primer
año de vida y los 13, los niños pasan de tomar un litro de líquido diario a
dos. Son ocho vasos que se deben tomar durante el día. Pero apenas un vaso y
medio de esos ocho son de agua de la canilla o mineralizada. Otros cuatro
corresponden a bebidas azucaradas y dos y medio a bebidas sin azúcar o light.
Según los testimonios recogidos de los alumnos
de 3er grado del colegio El Buen Samaritano de calle Pedriel 1742 de la zona
norte de la ciudad de Rosario, exponen en su gran mayoría que el agua no les
gusta y que prefieren las bebidas gasificadas u otro tipo de jugos. Por otra
parte una minoría comenta que eligen tomar agua porque sus padres se lo exigen
en sus hogares, además de recibir en clases información acerca de los
beneficios que aporta el consumo de agua.
Las causas de este exceso en el
consumo de bebidas azucaradas por parte de los pequeños pueden ser muchas. Una
es los hábitos en su hogar o la preferencia por parte de muchas personas de no
consumir agua de la canilla por el temor de su calidad. También el marketing de
las gaseosas y los jugos para niños excesivamente azucarados hace que haya mucha
oferta y demanda en el mercado de este tipo de productos.
Sin embargo hay también causas
más difíciles de identificar a simple vista y que tienen su raíz en el
sedentarismo infantil. Los niños pasan cada vez más tiempo quietos,
concentrados en sus computadoras, celulares o consolas de video juegos, lo que
hace que tengan menos sed y que a la hora de beber algo se inclinen por un
producto con sabor. Esta acción repetitiva desencadena en una incorrecta
hidratación que trae como producto la disminución del rendimiento escolar y
deportivo en los menores de edad.
Es muy importante que desde las
escuelas intenten un cambio de hábitos y estimular la ingesta de agua.
“En la actualidad, vemos que el
hábito sencillo y saludable de beber agua no está instalado en la población, y
mucho menos en los más chicos”, afirmó la doctora Rosa Labanca, médica
nutricionista universitaria y directora del Centro de Docencia, Asistencia e
Investigación de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimenticios
(Saota).
“Es sabido que los buenos hábitos
instalados durante la infancia y la adolescencia acompañarán a niños y jóvenes
durante toda su vida. Para ello, es muy importante el trabajo conjunto de
padres y escuela, adonde los niños pasan muchas horas diarias, además del compromiso
gubernamental y empresarial para promover salud” agregó la doctora Labanca.
En Argentina existe un programa
educativo que trabaja para mejorar hábitos en chicos sobre la problemática de
la falta de hidratación, esta alternativa educacional se llama: Mamá Papá,
prefiero Agua!.
Este proyecto está destinado a
niños de 5 a 8 años e involucra tanto a la escuela como a las familias
fomentando la ingesta de agua. Es implementado a través de programas de
capacitación continua a docentes de escuelas públicas y privadas.
Las observaciones realizadas en
la escuela ECENA n°1357 de Nuevo Alberdi, barrio ubicado en la zona norte de la
ciudad de Rosario, han arrojado como resultado que en el kiosco que ésta posee
sólo venden agua mineral, bebidas calientes como mate cocido o té, además de
jugos naturales. De esta manera los
niños no tienen la opción de comprar bebidas sintéticas de ningún tipo. También
allí se observó que en las paredes de los aulas y en el patio hay pegados
carteles hechos por los niños con temáticas relacionadas con el consumo de agua
y sus beneficios.
Por otra parte las observaciones
efectuadas en la escuela n°133 de la calle Vieytes 2953 de la zona norte de la
ciudad de Rosario dan como producto de este análisis que allí se venden todo
tipo de bebidas, y que el agua es el producto menos vendido, además en una
charla donde se realizaron preguntas relacionadas con esta problemática, los
chicos expusieron que en sus casas no tienen la costumbre de beber agua, y que
no le dan importancia a la información que la escuela les brinda. Además gran
cantidad de los niños describieron sufrir enfermedades de tipo digestivas, como
respiratorias, sumado a la sensación de fatiga constante a la hora de hacer
ejercicios o al momento de jugar y correr en los recreos.
La falta del hábito de consumo de
agua tiene consecuencias severas, muchos aún lo ignoran, pero gran parte de los
problemas y trastornos de salud que se desarrollan a menudo se deben a la falta
de hidratación y bajo consumo de agua.
Algunas de dichas consecuencias
son:
- Fatiga
- Cuando no consumimos suficiente agua y el cuerpo se deshidrata, se reduce la velocidad de la actividad enzimática y aparece la fatiga. La fatiga es un problema de salud que hace sentir baja energía y cansancio la mayor parte del tiempo.
- Envejecimiento prematuro
- El organismo se compone, de más de 60 %, de agua y los órganos dependen en gran parte de este valioso líquido para trabajar correctamente. Beber suficiente agua todos los días le ayuda al organismo a combatir, y a prevenir el envejecimiento prematuro de los órganos y la piel.
- Exceso de peso y obesidad
- Aunque el agua por sí sola no puede quemar grasas y hacer bajar de peso, lo cierto es que cumple un papel muy importante en las dietas saludables para perder kilos. El consumo de agua estimula la eliminación de toxinas y desechos, proporciona sensación de saciedad y es clave para mantener el ritmo del metabolismo. Cuando no se bebe suficiente agua se le está quitando estos importantes beneficios al cuerpo.
- Presión arterial alta y baja
- El consumo de agua es clave para eliminar las toxinas del torrente sanguíneo y facilitar la circulación. El sistema circulatorio necesita agua para funcionar correctamente, ya que el volumen de sangre del cuerpo no es suficiente para llenar todo el conjunto de las arterias, venas y capilares.
- Colesterol malo alto
- La deshidratación causa un exceso de líquido drenado desde el interior de las células y esto hace que el cuerpo trate de detener esa pérdida con la producción de más colesterol.
- Estreñimiento
- Para que las heces se formen adecuadamente y puedan ser eliminadas, es necesario tener suficiente líquido en el cuerpo que ayude a procesar los alimentos y a lubricarlos. Cuando se sufre de deshidratación crónica, el cuerpo no contiene el líquido suficiente para eliminar los desechos y se empieza a sufrir problemas de estreñimiento.
- Enfermedades del aparato digestivo
- La falta de agua en el organismo hace que disminuya la secreción de jugos digestivos y esto provoca serios problemas estomacales, como la gastritis y las úlceras.
- Problemas respiratorios
- El agua es esencial para tener un sistema inmunológico fuerte y prevenir enfermedades respiratorias. Las membranas mucosas de la región respiratoria son ligeramente húmedas para poder brindar una capa protectora ante los agentes contaminantes del aire que pueden causar problemas respiratorios.
De acuerdo con estudios
realizados, más de la mitad de los niños en Argentina están deshidratados, lo
cual puede tener repercusiones en su salud y su desempeño académico.
Cerca de un cuarto de los niños
en Argentina no bebe suficiente agua diariamente. En general, los niños son 75
por ciento más propensos a estar inadecuadamente hidratados que las niñas.
Esto encaja con los estudios
previos que muestran que los niños toman más bebidas azucaradas que las niñas.
Cerca del 70 por ciento de los niños entre los 5 y los 15 años de edad toman
bebidas azucaradas a diario.




