Introducción: ubicación, diferencias arquitectónicas.
Historia: fundación, clases sociales, primeras
instituciones, transformaciones, deterioro y falta de preocupación por parte
del municipio, misterios que esconde.
El barrio Inglés está ubicado en el distrito norte, en el
área que rodea las construcciones de la empresa NCA y al parque Scalabrini
Ortíz. Para ser más precisos comienza donde nace la Av Alberdi y la calle
Central Argentino, que lo separa de los terrenos del Alto Rosario.
El llamado barrio de los ingleses ocupa un territorio de
dos manzanas irregulares. Sus casas poseen diferencias arquitectónicas muy
marcadas, una de tipo dúplex con patios delanteros y traseros, y la otra tipo
conventillo con un gran bloque con 24 departamentos de planta alta y baja, a
los que se accede a través de una galería de circulación.
El barrio fue fundado aproximadamente en 1864 por el
ingeniero Fisher (quien años más tarde fundó el barrio Fisherton). Fue
construido para el personal del ferrocarril Argentino, que en ese entonces era
británico y estaba en un proceso de crecimiento y expansión.
La sociedad
inglesa se caracteriza por ser de tipo clasista, lo que llevó a que complejo
habitacional se dividiera en dos: el Batten Cottage, destinado para los niveles
jerárquicos y admistrativos, y el Morrisson Building para los obreros
especializados. Éstos se separaban entre sí por calles de tierra, que hasta en
la actualidad siguen presentando quejas de los vecinos por el barro que se produce
con las lluvias, ya que las convierten en intransitables.
A la altura de Alberdi al 100 se construyeron la primera
escuela de Thomas Robert, que también era la iglesia ánglica con el reverendo
Blar. Luego el 24 de diciembre de 1889 se convertiría en el Central Argentine
Railway Club, primer nombre que recibió el club Rosario Central, actualmente en
esta antigua línea de edificación se ven brillar los colores azul y amarrillo.
Unos metros aledaños le dieron lugar al Organismo Nacional de Bienes Ferroviarios
(ONABE), que hoy muestra una triste imagen con sus vidrios rotos y una bella
ventana en ruinas, al lado se encuentra el Centro de Jubilados y Pensionados
Nacionales Ferroviarios.
En 1905 el ferrocarril comenzó sus maniobras de
demolición para poder expandirse.
Recorriendo las calles de este histórico barrio se puede
visualizar la conservación de las casas en buen estado, por otra parte brinda
un aspecto de deterioro y casi en ruinas. Entre las opiniones de sus actuales
habitantes podemos resaltar aquellos que aman su lugar de morada y otros
descalifican su aspecto, denominándolo como una villa miseria.
Algunos propietarios cuentan que las viviendas mejor
cuidadas son las del Batten Cottage, quienes aseguran haber podido mantener
casi en su totalidad la esencia de la arquitectura inglesa de origen, como las
chimeneas, las aberturas, los pisos y los techos de chapa. Algunas de ellas han
sufrido alteraciones como garajes, y cambios de ventanas y puertas. Los vecinos
del lado jerárquico del barrio sólo reclaman por árboles.
Dichos moradores pagan una cuota mensual al ONABE para
convertirse en dueños legítimos de sus hogares.
El Morrison Building en cambio expone la falta de
conservación casi completa, sus habitantes presentan quejas de que la
municipalidad les pone trabas para poder arreglar algo, esta situación dejar un
espacio abierto para ciertos interrogantes, por ejemplo: por qué será que ponen
trabas, o impedimentos?, para que la gente se canse y se vaya, y así poder
vender los terrenos a las grandes constructoras, y empresas edilicias?, o tal
vez es sólo falta de interés?.
El parque Scalabrini Ortíz bajo sus hermoso verde, puede
guardar secretos históricos de aquella vida social del S.IXX. Los arqueólogos
quizás puedan rescatar algo la interesante historia rosarina.


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