martes, 26 de septiembre de 2017

Posteo 10: Periodismo de investigación

La falta del hábito del consumo de agua en los niños

En la ciudad de Rosario existe un porcentaje considerable de niños con una marcada tendencia a la falta de consumo de agua. Con el paso del tiempo, este hábito de consumo de agua se ha reducido altamente, al punto de suprimir por completo esta acción de sus vidas cotidianas.
Esta investigación tiene como objetivo detectar las causas que influyen en esta problemática, tomando como objeto de estudio un grupo determinado de niños de la zona norte de la ciudad de Rosario, que abarcan entre 6 a 10 años.














El agua es unos de los elementos esenciales y fundamentales para llevar a cabo una vida saludable, tanto en niños como adultos en cualquier parte del mundo. En Argentina el consumo de agua ha pasado a un segundo plano de manera alarmante.
De acuerdo con una investigación internacional realizada por Euromonitor International en 2015, en promedio los argentinos bebemos 113 litros de gaseosas y jugos per cápita al año. Esto nos posiciona en el quinto lugar a nivel mundial en consumo de bebidas azucaradas.


Beber refrescos en exceso tiene dos principales consecuencias negativas en la salud. Por un lado, la más evidente es la que se deriva del exceso de azúcar en sangre que puede generar obesidad y diabetes del tipo 2, entre otras enfermedades. Pero también hay un segundo problema generado por esto, y es que al tomar bebidas azucaradas se deja de lado la hidratación diaria necesaria. Consumir agua de manera pura permite al cuerpo la absorción de los minerales que esta tiene pero si está contaminada con azúcar se pierden esas propiedades.
Esta problemática afecta principalmente a los más chicos, quienes forman sus hábitos de consumo sobre todo de acuerdo con lo que sus padres les inculquen en su casa.
Según estudios realizados, los niños y son quienes más consumen gaseosas y bebidas azucaradas. Entre el primer año de vida y los 13, los niños pasan de tomar un litro de líquido diario a dos. Son ocho vasos que se deben tomar durante el día. Pero apenas un vaso y medio de esos ocho son de agua de la canilla o mineralizada. Otros cuatro corresponden a bebidas azucaradas y dos y medio a bebidas sin azúcar o light.


 Según los testimonios recogidos de los alumnos de 3er grado del colegio El Buen Samaritano de calle Pedriel 1742 de la zona norte de la ciudad de Rosario, exponen en su gran mayoría que el agua no les gusta y que prefieren las bebidas gasificadas u otro tipo de jugos. Por otra parte una minoría comenta que eligen tomar agua porque sus padres se lo exigen en sus hogares, además de recibir en clases información acerca de los beneficios que aporta el consumo de agua.
Las causas de este exceso en el consumo de bebidas azucaradas por parte de los pequeños pueden ser muchas. Una es los hábitos en su hogar o la preferencia por parte de muchas personas de no consumir agua de la canilla por el temor de su calidad. También el marketing de las gaseosas y los jugos para niños excesivamente azucarados hace que haya mucha oferta y demanda en el mercado de este tipo de productos.
Sin embargo hay también causas más difíciles de identificar a simple vista y que tienen su raíz en el sedentarismo infantil. Los niños pasan cada vez más tiempo quietos, concentrados en sus computadoras, celulares o consolas de video juegos, lo que hace que tengan menos sed y que a la hora de beber algo se inclinen por un producto con sabor. Esta acción repetitiva desencadena en una incorrecta hidratación que trae como producto la disminución del rendimiento escolar y deportivo en los menores de edad.
Es muy importante que desde las escuelas intenten un cambio de hábitos y estimular la ingesta de agua.
“En la actualidad, vemos que el hábito sencillo y saludable de beber agua no está instalado en la población, y mucho menos en los más chicos”, afirmó la doctora Rosa Labanca, médica nutricionista universitaria y directora del Centro de Docencia, Asistencia e Investigación de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimenticios (Saota).
“Es sabido que los buenos hábitos instalados durante la infancia y la adolescencia acompañarán a niños y jóvenes durante toda su vida. Para ello, es muy importante el trabajo conjunto de padres y escuela, adonde los niños pasan muchas horas diarias, además del compromiso gubernamental y empresarial para promover salud” agregó la doctora Labanca.

En Argentina existe un programa educativo que trabaja para mejorar hábitos en chicos sobre la problemática de la falta de hidratación, esta alternativa educacional se llama: Mamá Papá, prefiero Agua!.
Este proyecto está destinado a niños de 5 a 8 años e involucra tanto a la escuela como a las familias fomentando la ingesta de agua. Es implementado a través de programas de capacitación continua a docentes de escuelas públicas y privadas.
Las observaciones realizadas en la escuela ECENA n°1357 de Nuevo Alberdi, barrio ubicado en la zona norte de la ciudad de Rosario, han arrojado como resultado que en el kiosco que ésta posee sólo venden agua mineral, bebidas calientes como mate cocido o té, además de jugos naturales. De esta manera  los niños no tienen la opción de comprar bebidas sintéticas de ningún tipo. También allí se observó que en las paredes de los aulas y en el patio hay pegados carteles hechos por los niños con temáticas relacionadas con el consumo de agua y sus beneficios.
Por otra parte las observaciones efectuadas en la escuela n°133 de la calle Vieytes 2953 de la zona norte de la ciudad de Rosario dan como producto de este análisis que allí se venden todo tipo de bebidas, y que el agua es el producto menos vendido, además en una charla donde se realizaron preguntas relacionadas con esta problemática, los chicos expusieron que en sus casas no tienen la costumbre de beber agua, y que no le dan importancia a la información que la escuela les brinda. Además gran cantidad de los niños describieron sufrir enfermedades de tipo digestivas, como respiratorias, sumado a la sensación de fatiga constante a la hora de hacer ejercicios o al momento de jugar y correr en los recreos.  
La falta del hábito de consumo de agua tiene consecuencias severas, muchos aún lo ignoran, pero gran parte de los problemas y trastornos de salud que se desarrollan a menudo se deben a la falta de hidratación y bajo consumo de agua.
Algunas de dichas consecuencias son:
  • Fatiga
  • Cuando no consumimos suficiente agua y el cuerpo se deshidrata, se reduce la velocidad de la actividad enzimática y aparece la fatiga. La fatiga es un problema de salud que hace sentir baja energía y cansancio la mayor parte del tiempo.
  • Envejecimiento prematuro
  • El organismo se compone, de más de 60 %, de agua y los órganos dependen en gran parte de este valioso líquido para trabajar correctamente. Beber suficiente agua todos los días le ayuda al organismo a combatir, y a prevenir el envejecimiento prematuro de los órganos y la piel.
  • Exceso de peso y obesidad
  • Aunque el agua por sí sola no puede quemar grasas y hacer bajar de peso, lo cierto es que cumple un papel muy importante en las dietas saludables para perder kilos. El consumo de agua estimula la eliminación de toxinas y desechos, proporciona sensación de saciedad y es clave para mantener el ritmo del metabolismo. Cuando no se bebe suficiente agua se le está quitando estos importantes beneficios al cuerpo.
  • Presión arterial alta y baja
  • El consumo de agua es clave para eliminar las toxinas del torrente sanguíneo y facilitar la circulación. El sistema circulatorio necesita agua para funcionar correctamente, ya que el volumen de sangre del cuerpo no es suficiente para llenar todo el conjunto de las arterias, venas y capilares.
  • Colesterol malo alto
  • La deshidratación causa un exceso de líquido drenado desde el interior de las células y esto hace que el cuerpo trate de detener esa pérdida con la producción de más colesterol.
  • Estreñimiento
  • Para que las heces se formen adecuadamente y puedan ser eliminadas, es necesario tener suficiente líquido en el cuerpo que ayude a procesar los alimentos y a lubricarlos. Cuando se sufre de deshidratación crónica, el cuerpo no contiene el líquido suficiente para eliminar los desechos y se empieza a sufrir problemas de estreñimiento.
  • Enfermedades del aparato digestivo
  • La falta de agua en el organismo hace que disminuya la secreción de jugos digestivos y esto provoca serios problemas estomacales, como la gastritis y las úlceras.
  • Problemas respiratorios
  • El agua es esencial para tener un sistema inmunológico fuerte y prevenir enfermedades respiratorias. Las membranas mucosas de la región respiratoria son ligeramente húmedas para poder brindar una capa protectora ante los agentes contaminantes del aire que pueden causar problemas respiratorios.     
Esta investigación demuestras que la falta del hábito de consumo de agua en niños afecta de manera considerable en el desempeño tanto escolar como deportivo.
De acuerdo con estudios realizados, más de la mitad de los niños en Argentina están deshidratados, lo cual puede tener repercusiones en su salud y su desempeño académico.
Cerca de un cuarto de los niños en Argentina no bebe suficiente agua diariamente. En general, los niños son 75 por ciento más propensos a estar inadecuadamente hidratados que las niñas.

Esto encaja con los estudios previos que muestran que los niños toman más bebidas azucaradas que las niñas. Cerca del 70 por ciento de los niños entre los 5 y los 15 años de edad toman bebidas azucaradas a diario.

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